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Información básica sobre cáncer de pulmón
- Qué son y cómo funcionan los pulmones
- Qué es el cáncer
- Qué es el cáncer de pulmón
- Tipos de cáncer de pulmón
- Datos epidemiológicos
- Factores de riesgo
- Diagnóstico
- Tratamiento del cáncer de pulmón
- Estadiaje del cáncer de pulmón
- Seguimiento
- Efectos secundarios del tratamiento
- Cómo se mide y define la respuesta al tratamiento
- Relaciones Sexuales y Cáncer
- Histología del cáncer de pulmón
- Bibliografía
- Cáncer de Pulmón una Guía Práctica
- Cuidados de la piel en el paciente con cáncer de pulmón
- Trastornos de la piel en el paciente con cáncer de pulmón en tratamiento
- Riesgo de cáncer de pulmón en los “fumadores pasivos”
La
incidencia del cáncer de pulmón sería muy baja si no
existiera el hábito tabáquico. En ese “caso ideal”,
casi se podría hablar de una “enfermedad insólita”.
Efectivamente, el principal factor de riesgo para
desarrollar cáncer de pulmón es el humo del tabaco,
ya que contiene diversas sustancias químicas, muchas
de las cuales son carcinógenas (que favorecen que
las células normales se trasformen en cancerosas),
como nitrosaminas, hidrocarburos aromáticos
policíclicos, alquitrán, etc. Como consecuencia, la
mayor parte de las personas con cáncer de pulmón
(80-90%) son fumadoras o exfumadoras. Es decir que
aproximadamente
ocho o nueve
de cada diez pacientes con cáncer de pulmón fuman o
han fumado.
Sin embargo,
también hay pacientes con cáncer de pulmón que nunca
han fumado. Algunos de ellos han desarrollado la
enfermedad por exposición a otros factores de riesgo
(asbesto, cromados de níquel, uranio, predisposición
genética, etc.), pero otros por respirar aire con
humo del tabaco (en casa, el trabajo o lugares
públicos), lo que se conoce como “fumadores
pasivos[RA{1] ”.
El humo del tabaco afecta a fumadores y no fumadores
Aunque una
persona no fume, si está en un ambiente con humo de
tabaco, también lo está inhalando al respirar; si
bien en menor cantidad que si se fuma directamente.
Sea o no visible el humo, en el ambiente de los
espacios cerrados donde se fuma existen sustancias
químicas del humo del tabaco, así como también se
detectan en los análisis de sangre u orina de los
fumadores (activos y pasivos).
Incluso se
puede medir la diferencia entre la exposición que
tienen los fumadores pasivos en los distintos
entornos. Una publicación de la prestigiosa revista
Cancer
Research indica que las personas que no fuman
tienen un 27% más probabilidades de desarrollar
cáncer de pulmón cuando la exposición al humo del
tabaco es en el entorno laboral, y un 23% más cuando
la exposición es en casa, en comparación con los no
fumadores que no trabajan o conviven en ambientes
con humo de tabaco.
El
riesgo para la salud aumenta con la cantidad de humo
inhalado. Por tanto, los fumadores pasivos tienen
menos riesgo que los fumadores activos, pero siguen
expuestos a sus efectos nocivos. Cuanto mayor sea la
cantidad de humo de tabaco en el aire respirado y
cuanto más tiempo se respire aire con humo de
tabaco, habrá más probabilidades de que cause
enfermedades.
En este sentido,
precisamente uno de los objetivos prioritarios de la
nueva Ley frente al tabaquismo es la protección de
los no fumadores. Por ejemplo, un camarero que no
fuma, pero trabaja en un bar pequeño lleno de
fumadores, está respirando todos los días gran
cantidad de humo de tabaco, por lo que tiene mayor
riesgo de adquirir enfermedades relacionadas con el
tabaco.
Cáncer de pulmón
en los fumadores pasivos
Existe
evidencia de que el tabaquismo pasivo es responsable
del 20 % de los cánceres de pulmón en personas no
fumadoras.En
España, el
tabaquismo pasivo representa la tercera causa
evitable de muerte, ocasionando unas 3000
muertes cada año, según datos del Comité Nacional
para la Prevención del Tabaquismo (CNTP). Es decir
que se podría haber evitado la muerte de un gran
número de personas si no fueran fumadoras pasivas.
Entre las personas que fallecen por enfermedades
relacionadas con el tabaquismo se encuentran muchos
trabajadores de la hostelería, con unas mil muertes
al año.
Asimismo, entre
los casos de cáncer de pulmón en fumadores pasivos
también se encuentran muchas mujeres. En España,
cerca de la mitad de las mujeres con cáncer de
pulmón (42%) nunca ha fumado, aunque casi todas
ellas se consideran fumadoras pasivas, según datos
del Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP).
Otros trastornos de la salud en fumadores pasivos
La exposición al
humo del tabaco provoca y/o empeora diversas
enfermedades, algunas de ellas graves:
cánceres de las vías respiratorias
(especialmente cáncer de pulmón), enfermedad
pulmonar obstructiva crónica (EPOC), aumento del
riesgo de infarto de miocardio y de ictus,
trastornos de la piel y del sistema inmunitario (con
aumento de infecciones), etc.
También es muy alarmante que se haya detectado un
aumento en las consultas pediátricas por
enfermedades respiratorias que pueden estar
relacionadas con el humo del tabaco, principalmente
debido a que los padres fuman en casa.
Se
ha comprobado que los hijos de mujeres embarazadas
que son fumadoras (tanto activas como pasivas) están
expuestos a las sustancias nocivas del humo del
tabaco ya desde antes de su nacimiento.
La exposición prenatal y posnatal al humo del tabaco
puede estar relacionada con el aumento de la
incidencia del cáncer en niños. Tanto el feto como
los recién nacidos pueden ser especialmente
susceptibles a las sustancias carcinogénicas.
En comparación
con los niños de padres no fumadores, los niños de
padres que fuman en casa (por tanto, niños que son
fumadores pasivos) presentan síntomas respiratorios
e infecciones con mayor frecuencia, y también tienen
problemas en el desarrollo de sus pulmones, con una
ligera disminución en el incremento de la función
pulmonar durante su crecimiento.
La mejor manera
de prevenir el cáncer de pulmón es no fumar nunca,
pero también es importante que las personas que no
fuman eviten respirar aire de ambientes con humo de
tabaco, para disminuir el riesgo de cáncer de pulmón
que está asociado a los “fumadores pasivos”.
Referencias
- A. Eguino
Villegas, B. Fernández Sánchez, G. García
Álvarez y J. Á. García Sáenz (2005).
Cáncer de pulmón. Una Guía práctica.
Asociación Española Contra el
Cáncer (aecc).
- Asociación
Española de Afectados de Cáncer de Pulmón
(AEACAP).
http://aeacap.org/web/
- Comité
Nacional para la Prevención del Tabaquismo
(CNTP).
http://www.cnpt.es/
- Grupo
Español de Cáncer de Pulmón (GECP).
http://www.gecp.org
.