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Nutrición y Cáncer

¡Cuidado con la hierba de San Juan! Interacciones de los remedios naturales y los medicamentos contra el cáncer

  

 

La hierba de San Juan o hipérico (Hypericum perforatum) es una de las plantas medicinales que se ha usado en Europa desde hace más tiempo y actualmente una de las más populares en todo el mundo. Tradicionalmente se ha utilizado para muchas indicaciones, como estados de excitabilidad, neuralgia, ciática, ansiedad, etc. O, aplicada de forma tópica, para curar heridas o quemaduras leves.

El hipérico está disponible en pastillas, cápsulas, extractos líquidos y tisanas. En la actualidad principalmente se usa para combatir la depresión leve o moderada; siendo este efecto beneficioso el que más se ha investigado y apoyado en estudios científicos. No se han realizado estudios para comprobar su eficacia en las indicaciones de ansiedad y trastornos del sueño, aunque podría disminuir la ansiedad y el insomnio relacionado con la depresión. En algunos ensayos clínicos, la hierba de San Juan ha mostrado reducir los síntomas de la menopausia y del síndrome premenstrual.

Es normal que muchos pacientes con cáncer se sientan deprimidos en algún momento de la enfermedad (al recibir el diagnóstico, cuando están recibiendo los ciclos de quimioterapia, etc.) y, si el médico considera que padecen depresión, puede recetarles tratamientos con antidepresivos; generalmente se recetan los llamados antidepresivos de segunda generación.. Por otra parte, en casi todos los países se puede adquirir la hierba de San Juan sin receta, y los pacientes la toman por su cuenta.

En este sentido, cabe recordar que existe la falsa creencia de que las plantas medicinales son inofensivas y que, por tanto, no van a ser peligrosas para la salud ni van a afectar con los tratamientos médicos que se estén recibiendo. Pero, en realidad, las plantas medicinales contienen muchas sustancias químicas, cada una de las cuales puede tener diversos efectos en nuestro organismo (tanto efectos beneficiosos como perjudiciales) y también pueden interactuar con los medicamentos que se estén tomando para alguna enfermedad (véase el artículo “Precauciones a tener en cuenta con las plantas medicinales”).

Los efectos secundarios más comunes al tomar la hierba de San Juan son dolor de cabeza, náuseas, molestias abdominales, estreñimiento, mareos, confusión, fatiga, sequedad de boca, trastornos del sueño, sedación y disminución de la apetencia sexual. Con poca frecuencia puede causar fotosensibilidad, elevación de las pruebas de función del hígado, neuropatía aguda y aumento del tiempo de protrombina.

Sin embargo, el principal problema del consumo de la hierba de San Juan es que produce importantes interacciones con un gran número de medicamentos. Debe consultarse siempre con el oncólogo u especialista la conveniencia de consumir esta planta, por sus efectos secundarios.

Interacciones de la hierba de San Juan con el irinotecan

La hierba de San Juan interacciona con un gran número de medicamentos, pudiendo alterar su eficacia de manera significativa y tener consecuencias muy graves para la salud. Por este motivo, en Irlanda sólo se permite su uso con receta médica, en Francia está prohibido su uso (excepto en cremas), y en el resto de la Unión Europea y Canadá se incluyen las precauciones correspondientes en el etiquetado.

El irinotecan es un medicamento anticanceroso, con efectos citotóxicos, que actúa frenando el crecimiento de las células cancerosas. Se utiliza en el tratamiento del cáncer (generalmente combinado con otros medicamentos anticancerosos), principalmente en el cáncer colorrectal. Pero también se utiliza en otros tipos de cáncer, como el cáncer de pulmón de células pequeñas o microcítico.

Uno de los efectos de la hierba de San Juan es que produce un aumento en nuestro organismo de unas enzimas (conocidas como citocromo P450) y de una proteína transportadora, que se utilizan ambas en el metabolismo para desechar las formas ya inservibles de algunos medicamentos, una vez la sustancia activa ha hecho su trabajo. Concretamente, el irinotecan se metaboliza con una de esas enzimas (CYP3A4) que, al estar en mayor cantidad, hará que el medicamento se elimine del cuerpo más rápidamente.

Las interacciones de la hierba de San Juan con el irinotecan se han investigado en varios estudios farmacológicos, y también se han podido confirmar en un estudio clínico realizado en un Centro de Cáncer de Rotterdam (Holanda), en cinco pacientes con cáncer (dos de ellos con cáncer de pulmón). Cuando a estos pacientes se les administraba la hierba de San Juan junto con el tratamiento, la cantidad de sustancia activa del irinotecan en sangre era casi la mitad (58%) que cuando se les administraba el tratamiento con irinotecan sin tomar la hierba de San Juan. Es decir, que el efecto sería como si se hubiera administrado aproximadamente la mitad de la dosis de irinotecan que es efectiva para el tratamiento adecuado del cáncer. Por tanto, el tratamiento va a ser menos efectivo si se toma la hierba de San Juan cuando se está recibiendo irinotecan, disminuyendo las probabilidades de curación.

El irinotecan, al igual que muchos medicamentos empleados en quimioterapia contra el cáncer, tiene un rango terapéutico estrecho. Esto significa que su dosis admite pocas variaciones, ya que si su concentración en sangre se reduce, ésta no será eficaz para tratar la enfermedad, mientras que si se aumenta, producirá efectos tóxicos. Por tanto, las interacciones de las plantas medicinales con medicamentos de rango terapéutico estrecho son motivo de preocupación para su eficacia y seguridad.

Los medicamentos utilizados contra el cáncer tienen un efecto citotóxico, que significa que son tóxicos para las células. Actúan frente a las células que tienen un crecimiento rápido, como es el caso de las células cáncerosas, pero también actúan sobre células normales del organismo que también tienen un crecimiento rápido, como son algunas células de la sangre (por ejemplo, los leucocitos).

Así, el análisis de la cantidad de leucocitos que hay en la sangre después del tratamiento, por una parte sirve para vigilar que el efecto del tratamiento no sea demasiado tóxico para las células normales, pero también nos indica si el medicamento citotóxico está actuando. Si destruye células normales de crecimiento rápido, es de esperar que esté haciendo lo mismo en las células cáncerosas.

En los análisis de sangre realizados a los pacientes con cáncer que tomaban la hierba de San Juan junto con el irinotecan se comprobó que la concentración de leucocitos disminuía muy poco (un 9%), en comparación con una disminución a casi la mitad (un 56%) cuando sólo se administraba irinotecan. Esto indicaría un menor efecto citotóxico en células normales de crecimiento rápido, por lo que probablemente también se estén destruyendo menos células cancerosas cuando se toma la hierba de San Juan durante el tratamiento con irinotecan.

Además, durante los procesos de trasformación que se realizaban en el irinotecan para poderse eliminar, se formaban unos metabolitos distintos a los que normalmente se forman cuando no se toma la hierba de San Juan. Estos efectos hacen que se altere la seguridad del medicamento, puesto que los nuevos productos de desecho pueden ser tóxicos.

RECUERDA: Si estás recibiendo irinotecan no debes tomar la hierba de San Juan desde dos semanas antes del tratamiento ni durante el mismo.

 

Interacciones de la hierba de San Juan con los otros fármacos

Debido a que la hierba de San Juan aumenta distintos tipos de enzimas citocromo P450 (CYP1A2, CYP2C9, CYP2C19 y CYP3A4), y una proteína transportadora (glicoproteína P), que también se utilizan en el metabolismo de múltiples medicamentos, hace que disminuya la eficacia de éstos. Casi la mitad de los medicamentos se metabolizan con esas enzimas, pero aquí sólo se van a mencionar los más representativos.

Entre estos medicamentos se incluyen algunos que se administran en el tratamiento de distintos tipos de cáncer, incluido el cáncer de pulmón (como los taxanos, las camptotecinas y el topotecán); o en medicamentos anticancerosos que se utilizan para otros tipos de cáncer (como el imatinib). La efectividad de todos estos medicamentos anticancerosos estará reducida en los pacientes que estén tomando la hierba de San Juan, ya que desaparecerán antes de tiempo de la sangre.

La hierba de San Juan también disminuye la eficacia de medicamentos inmunosupresores (como la ciclosporina y el tacrolimus), que se administran a los pacientes a los que se les han trasplantado órganos, de los antivíricos contra el virus VIH (causa del SIDA), y de los anticonceptivos orales. Como consecuencia, respectivamente, se han dado casos de rechazo de órganos, o de aumento de la concentración del virus VIH, o de embarazos no deseados o hemorragia del útero en pacientes que estaban tomando la hierba de San Juan junto con esos medicamentos.

Aunque en la mayor parte de las interacciones con medicamentos la hierba de San Juan ocasiona que se reduzca su efectividad, para algunos medicamentos puede tener el efecto contrario, es decir, que aumente su actividad. Es el caso de los medicamentos que aumentan la liberación de serotonina, como los antidepresivos y los analgésicos opiáceos (tramadol, meperidina, etc.). Así, los pacientes con cáncer que reciban tratamiento para la depresión o para el dolor no deben tomar la hierba de San Juan.

Se recomienda que los pacientes con cáncer no tomen la hierba de San Juan durante dos semanas antes del tratamiento anticanceroso ni durante el mismo; ni tampoco cuando van a recibir tratamientos con alguno de los medicamentos que interaccionan con la hierba de San Juan. Los pacientes que vayan a someterse a cirugía también deben evitar el consumo de la hierba de San Juan durante al menos las dos semanas previas, puesto que se producen efectos adversos cuando se administra junto con los anestésicos (como shock cardiovascular) y también puede interferir con la actividad de los anticoagulantes.

No obstante, lo más recomendable es que no se tome ninguna planta medicinal durante el tratamiento contra el cáncer, puesto que además de las interacciones que se conozcan con algunos medicamentos, también pueden tener interacciones con otros que todavía no se han estudiado

RECUERDE: antes de tomar cualquier preparado medicinal consulte con su médico.  

Referencias

 

 


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