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Vida Real

Controversias sobre los efectos en la salud del tabaco mentolado


  

 

Algunas personas creen que el tabaco mentolado es menos perjudicial y que incluso presenta ventajas. Sin embargo, lo cierto es que el tabaco, sea o no mentolado, es perjudicial para la salud; aunque en la actualidad existe una controversia sobre si el tabaco mentolado es más, igual, o menos dañino que el tabaco normal.

 

El mentol es un alcohol que, para su uso comercial, se obtiene sintetizándolo a partir de los aceites de algunas plantas, como la menta o el girasol.

En nuestro cuerpo, esta sustancia química actúa en las terminaciones de los nervios encargados de percibir la sensación de frío, que están en la piel o en las membranas mucosas que recubren la boca, la nariz y las vías respiratorias. A través de este mecanismo, el mentol produce una sensación de frescor.

Por otra parte, al mentol se le atribuyen muchas propiedades beneficiosas como analgésicas (calmar el dolor), antibacterianas, antiespasmódicas, gastrosedativas, antihalitosíticas (combatir el mal aliento), antiinflamatorias, descongestionantes, expectorantes, etc.

Además de utilizarse para algunos alimentos y golosinas (por su sabor y frescura), debido a todas estas propiedades medicinales mencionadas, el mentol también se utiliza en diversos productos de farmacia y parafarmacia, como en cremas y lociones para aliviar el picor, en enjuagues bucales o pastas dentífricas para refrescar el aliento, en inhaladores para la descongestión nasal, etc.

Otro producto al que se le añade mentol es al tabaco que se utiliza para fabricar lo que se conoce como cigarrillos mentolados. Al inhalar el humo de estos cigarrillos mentolados, se siente un efecto refrescante. Desafortunadamente, algunas personas creen que el tabaco mentolado es menos perjudicial y que incluso presenta ventajas, como disminuir la irritación de garganta o evitar el olor de la nicotina u otras sustancias del humo del tabaco.

Sin embargo, lo cierto es que el tabaco, sea o no mentolado, es perjudicial para la salud; aunque en la actualidad existe una controversia sobre si el tabaco mentolado es igual, más, o menos dañino que el tabaco normal.

Argumentos en contra del tabaco mentolado

En marzo de 2011, el Comité de Consejeros Científicos de Productos del Tabaco de la FDA recomendó que se retiraran del mercado los cigarrillos mentolados porque de esa manera mejoraría la salud pública de los ciudadanos. Los argumentos de esta recomendación se basan en datos de estudios que indican que los cigarrillos mentolados son más atractivos para los jóvenes debido a su sabor suave y fresco, por lo que hace que más jóvenes empiecen a fumar y, además, crea más adicción. No obstante, la FDA está analizando este asunto tan importante, y todavía no se ha manifestado al respecto.

Asimismo, en el número de abril/junio de 2011 de la revista Prevención del Tabaquismo (de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica) se publicó un artículo editorial en el que los autores señalaban que los cigarrillos mentolados son más peligrosos para la salud, en base a una revisión de la literatura científica sobre el tema, por lo que consideraban que las autoridades competentes españolas deberían prohibir el uso del mentol como aditivo en los cigarrillos. Los perjuicios atribuidos se debían principalmente a los mismos factores argumentados por los expertos de Estados Unidos.

Al fumar tabaco que contiene mentol se perciben unos efectos sensoriales que enmascaran algunos efectos negativos del humo del tabaco (aspereza, dureza e irritabilidad). Por un lado, proporciona la sensación de una inhalación más fresca y profunda y, por otro lado, su efecto analgésico local suaviza el efecto del humo. En este sentido, una de las razones de alarma es haber detectado que estas características pudieran favorecer que las personas jóvenes comiencen a fumar. En estudios realizados en Estados Unidos (donde se fuma bastante tabaco mentolado: un 26%, comparado con un 5% de muchos países) se han recogido diversos datos al respecto.

Un inconveniente que se ha atribuido a fumar tabaco mentolado es que, además de la adicción a la nicotina, también pudiera producirse una adicción a los efectos y percepciones del mentol, ya que estimula los receptores del frío, desensibiliza los receptores de nicotina y estimula las papilas gustativas de la lengua. Debido a que varios estudios han sugerido que el tabaco mentolado crea mayor adicción, esta dependencia doble (a la nicotina y al mentol) pudiera ser uno de los motivos.

Por otra parte, en Estados Unidos se ha detectado una mayor incidencia de cáncer de pulmón en las personas negras afro-americanas y, además, las personas de esta raza también fuman más cigarrillos mentolados; lo que ha inducido a pensar que el tabaco mentolado pudiera aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón.

Argumentos  positivos del tabaco mentolado

Sin embargo, recientemente se han publicado dos estudios que descartan que fumando tabaco mentolado aumente el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón. Además, estos estudios también descartan que los cigarrillos mentolados sean más adictivos.

Uno de estos estudios, publicado en la revista Journal of the National Cancer Institute, se ha realizado en Estados Unidos, en 85 806 personas (12 373 de ellas eran fumadoras), de varias razas, a las que se realizó un seguimiento durante cuatro años para comparar la tasa de abandono del hábito tabáquico entre los fumadores de cigarrillos mentolados y los fumadores de cigarrillos normales. La incidencia y mortalidad de cáncer de pulmón era significativamente menor en las personas que fumaban cigarrillos mentolados que en las que fumaban cigarrillos normales, en comparación con las personas que nunca habían fumado.

Por otra parte, los fumadores de tabaco mentolado fumaban menos cigarrillos al día que los fumadores de tabaco normal; aunque el número de personas que conseguían dejar de fumar era similar con los dos tipos de tabaco, por lo que no existían diferencias en el grado de adicción.

El otro artículo, publicado en la revista BMC Pulmonary Medicine, consiste en una revisión de estudios. No se encontró ninguna diferencia en el riesgo de cáncer de pulmón entre los fumadores de cigarrillos mentolados y los fumadores de tabaco normal, ni considerando todas las personas en conjunto, ni entre razas (blancos o negros), género (varones o mujeres), cantidad de cigarrillos fumados, o en relación a los años que llevaban fumando.

El humo de los cigarrillos mentolados tiene la misma cantidad de sustancias carcinógenas (que favorecen la trasformación de células normales a cancerosas) que los cigarrillos normales. Sin embargo, se había sugerido que con los cigarrillos mentolados pudiera haber diferencias en la manera de fumar.

En el artículo de revisión mencionado, no se encontraron diferencias en las características relativas a la manera de fumar los cigarrillos mentolados y los normales; ni en aspectos relacionados con éstas, como la cantidad de monóxido de carbono o de nicotina o sus productos del metabolismo en sangre; ni en las características respecto al hábito de fumar.

En conclusión, ¿qué tipo de tabaco, mentolado o normal, es más peligroso para la salud?

Durante años la industria tabacalera ha estado promocionando el tabaco mentolado como menos dañino para la salud. Por el contrario, recientemente algunos medios de comunicación han publicado una noticia en la que se alerta que los expertos recomiendan que no se comercialice el tabaco mentolado por causar más daños en la salud que el tabaco normal, argumentando que diversos estudios indican que facilita iniciar el hábito tabáquico en los jóvenes y que crea más adicción, haciendo más difícil conseguir dejar de fumar.

Sin embargo, también recientemente se han publicado los dos estudios mencionados, que contradicen estos argumentos, puesto que no encuentran diferencias entre el inicio del hábito tabáquico ni en la adicción entre el tabaco mentolado y el normal. En uno de estos estudios (con menos pacientes) se observó una mayor tasa de cáncer de pulmón en los fumadores de tabaco normal; mientras que en el otro estudio (con muchos más pacientes, revisión de 8 estudios de bastante buena calidad), no había diferencias entre los dos tipos de tabaco.

Los datos de esta revisión parecen ser los más fiables, por lo que no parece que haya diferencias entre el tabaco mentolado y el normal en cuanto al riesgo de desarrollar cáncer de pulmón.

Pero, en cualquier caso, en lo que existe unanimidad y está apoyado por la evidencia científica, es que el tabaco, sea mentolado o normal, es el principal factor de riesgo para desarrollar cáncer de pulmón, por lo que la mejor manera de prevenirlo es no fumar nunca o dejar lo antes posible de hacerlo.

Referencias

 

 

 

 

 


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